El Blog del Seguro Fácil

¿Como se provocan las caravanas?

Escuchábamos este verano una impactante noticia sobre un atasco en China que duró 9 días. El embotellamiento en cuestión llegó a alcanzar los 100 kilómetros. No vamos aquí a analizar las infraestructuras viarias de China ni su superpoblación. Nos vale este tema para hacernos reflexionar sobre una cuestión que nos asalta a muchos cuando estamos en mitad de una caravana: ¿Cómo empieza un atasco? ¿Tiene alguien la culpa de las retenciones? ¿Se podrían evitar con algún cambio de hábito al conducir? .

La respuesta es compleja. Hay miles de atascos al día en muy diferentes zonas y circunstancias. Se han hecho multitud de estudios e investigaciones. Una de las conclusiones coincidentes es el fenómeno llamado acordeón. El efecto acordeón se provoca por un cambio muy fuerte de ritmo en la vía. O lo que es lo mismo, por un frenazo brusco que provoca multitud de frenazos bruscos en cadena.

Uno de estos estudios reales lo hicieron en la Universidad de Nagoya, y se certifica ese efecto acordeón y ralentización. Podéis verlo en el siguiente video:



Si un coche cambia de carril, provocará quizá que otro coche de dicho carril tenga que reducir un poco la velocidad, y ese efecto se propagará hacia atrás. Lo cual nos ofrece una pista: la mejor forma de evitar los embotellamientos es conducir a una velocidad regular, no acelerar cuando vemos un vacío grande frente a nosotros.

Estos investigaciones científicas tienen su traslado a un plano de nuestra realidad. Y se traduce en los límites de velocidad variables. Estos suponen que en función de la congestión se modificarán esos límites de velocidad para buscar la conclusión del experimento que comentábamos. Tratar de mantener una velocidad regular en toda la vía. Barcelona ya ha puesto en marcha esta técnica.

Tráfico: o los misterios de la carretera


Prometimos en el post anterior hablar con más detenimiento de Tom Vanderbilt y su libro “Traffic”. Y no será éste el último post que le dedicaremos a este libro. Seguro.

El libro, publicado por la editorial Debate, fue nombrado en la lista de libros más notables del año 2008 por The New York Times y fue incluido en la lista de los 10 mejores libros del año por The Washington Post. Su primera edición vendió 150.000 copias.

Tom Vanderbilt recopila y analiza una gran cantidad de estudios e investigaciones que tratan de explicar, entre otras cosas, por que funciona así el tráfico. Desde un enfoque de variables físicas y psicológicas se dibuja el perfil del conductor y sus maneras al volante. Por supuesto, los elementos culturales son igualmente determinantes. Y esta es una de las grandezas del libro. La ingente cantidad de estudios citados y comentados no son para nada locales (EE.UU), sino que son globales. Estudios relacionados con la conducción de una infinidad de países para con sus conductores. Fruto de todo ello resulta también un interesantísimo anecdotario de hechos y situaciones por todo el mundo.

En “Tráfico” se desmontan multitud de mitos y se dan verdades sobre datos, conductores y hábitos. Médicos, peligro al volante. Conducir por el campo es más peligroso que por la ciudad. Bondades de tocar el claxon. ¿Conduce mejor la mujer que el hombre, en términos de siniestralidad? ¿Es tan peligroso el móvil? Bajada de siniestralidad en Suecia cuando se pasó de conducir por el sentido contrario. Y así un sinfín de interesantísimas preguntas y cuestiones que son respondidas de manera científica.

Por ello trataremos de entrar en detalle con algunos de los temas más interesantes y que suponen aportarnos una nueva visión sobre lo que creemos respecto a estos temas. Pero sin duda recomendamos su lectura.

¿Carril izquierdo o carril derecho?

Ayer veíamos un reportaje de La Sexta Noticias donde se hacía una prueba para ver si merecía la pena moverse constantemente de carril para ganar tiempo. Vamos, lo que todos pensamos en un atasco: ¿me cambio o me quedo en mi carril? , el otro carril va mas rápido, etc, etc. A la vista del resultado de los redactores de la Sexta parece que les compensa ligeramente moverse continuamente de carril. A cambio obviamente de alguna infracción leve, algo más de estress, etc..

Este debate, que obviamente no es nuevo, ha sido ya objeto de estudio en múltiples ocasiones. De hecho una televisión canadiense ya hizo hace tiempo el mismo ensayo que ayer el equipo de la Sexta. Y su resultado fue también similar. Ganó 4 minutos sobre un trayecto de 80. Es decir, un 5% de tiempo. ¿Compensa la tensión de ir haciendo slalon constantemente con maniobras bruscas, infracciones leves, nerviosismo, etc?

Pues bien, un estudio algo mas científico del RACC sobre cómo afecta el uso de los diferentes carriles en autovías y autopistas y las maniobras bruscas en la creación de la congestión vial concluye que las maniobras bruscas como los adelantamientos en eslalon o los frenazos provocan inseguridad y retenciones en las vías de alta capacidad. Esto es, puede que uno gane un tiempo casi ridículo pero es muy posible que genere a muchos una pérdida del suyo. De hecho hay una estimación de costes respecto a lo que suponen las congestiones de tráfico en Europa: un 2% del PIB.

Según la opinión de Tom Vanderbilt es inútil ese cambio constante de carril . Tom Vanderbilt es alguien que se ha preocupado de estas y de otras cuestiones relacionadas con el tráfico. Y las ha estudiado con detenimiento basándose en estudios científicos. Tiene publicado un libro llamado Tráfico: Por que el carril de al lado siempre avanza mas rapido y otros misterios de la carretera. Atribuye a factores psicológicos la necesidad de cambiar de carril, y recoge un experimento de un epidemiólogo clínico de Toronto llamado Donald Redelmeier y por el estadístico de la Universidad de Stanford Robert Tibshirani que concluye:

“Usando una sencilla simulación informática de dos carriles congestionados siguiendo el comportamiento típico del tráfico, además del vídeo de una carretera embotellada real, los investigadores descubrieron una ilusión al estudiar a un conductor de muestra: aunque el coche sujeto experimentó tantos “actos de adelantador” como “actos de adelantado” (lo que significa que mantuvo el mismo ritmo general relativo que el carril vecino), el coche pasó más tiempo siendo adelantado por otros vehículos que adelantándolos".