El Blog del Seguro Fácil

A vuelta con las multas y el doble rasero

En este verano, que va tocando a su fin, hemos vuelto a tener una campaña de la DGT orientada a tocar la fibra sensible mostrándonos las consecuencias de un accidente de coche para el entorno personal de quién lo sufre.

En paralelo, hemos tenido información constante de los medios de comunicación sobre la disminución que se ha producido en estos meses del número de multas impuestas.

Esto ha hecho que se vuelva a recuperar el eterno debate sobre si las multas son necesarias.

Para unos son totalmente necesarias, previenen que cualquiera con su coche comenta barbaridades (y por extensión evitan accidentes), de este tipo de imprudencias al volante.

Para muchos, tienen un afán claramente recaudatorio porque opinan que las infracciones reales no son tantas y que muchas de las sanciones se producen porque se colocan elementos, señalización, radares, etc. pensadas para “pillar” al conductor.

Pero al final, los que defienden que las multas si previenen accidentes y además que deberían ser aún más duras, cuando se encuentran en la situación en la que son sancionados quieren que la norma sea indulgente siendo el argumento más escuchado “para una vez que uno comete un fallo”

Y los que hablan de afán recaudatorio cuando sufren las consecuencias (afortunadamente en muchos casos sólo el susto) de la imprudencia de otros conductores (como los del video) piden que se aparezca de inmediato un coche blanco y verde y que haga caer sobre el infractor toda la ira divina.

En definitiva, queremos que se nos aplique un rasero cuando nos toca a nosotros, y otro para cuando le toca a los demás, entonces ¿en qué quedamos?.

Javier Díaz